Esta pequeña fue vista en una rotonda un mes atrás. Era súper esquiva y no había manera de cogerla. Durante un mes, unas chicas estuvieron yendo a diario a alimentarla y a tratar de ganarse su confianza pero sin resultados, y con el riesgo de estar en una rotonda con bastante circulación, cruzando constantemente.
Debido a su pequeño tamaño, decidieron poner jaula trampa de gato. Durante una semana, unos días no entraba, otros días entraba y no activaba el mecanismo, pero finalmente después de un mes, la puerta se cerró.