Cebolla y Ajo (dos hermanitos) fueron abandonados en una gasolinera. Los pobres querían meterse en todos los coches que paraban, buscando ayuda. Por suerte apareció su ángel, que no dudo en dejarlos entrar al coche, ponerlos a salvo y después pedir ayuda.
Así que Ajo y Cebolla, buscan un nuevo hogar donde los quieran.